Gingivitis / Periodontitis

periodontitis gingivitis

1) CONCEPTOS:

La PERIODONCIA es la especialidad de la odontología que se encarga del estudio de las enfermedades de las encías (gingivitis y periodontitis).

La GINGIVITIS es una enfermedad infecciosa que se manifiesta por sangrado de encías. Es reversible, no conlleva pérdida ósea. Puede ser leve, moderada o severa dependiendo del grado de inflamación.

La PERIODONTITIS o “piorrea” es una enfermedad crónica también de origen infeccioso, que produce la pérdida del hueso que soporta los dientes y, consecuentemente a largo o medio plazo, la pérdida de las piezas dentales si no se realiza tratamiento a tiempo.

2) SÍNTOMAS:

Los problemas de encías NO DUELEN en la gran mayoría de los casos, y lo único que puede alertar al paciente es alguno de estos síntomas:

  • Sangrado de encías (al cepillado, o al comer o incluso espontáneamente).
  • Mal aliento (halitosis).
  • Mal sabor de boca.
  • Sensibilidad dental (sobre todo con las cosas frías).
  • Encías inflamadas.
  • Movilidad dental.
  • Retracción de encías: exposición de la raíz del diente o dientes largos.

A veces, estos síntomas se ven camuflados por el tabaco, el cual produce vasoconstricción y camufla los signos de la inflamación. Por eso, si usted fuma, le aconsejamos que se realice un estudio periodontal para descartar cualquier problema de encías antes de que sea tarde.

3) FACTORES ETIOLÓGICOS:

El factor etiológico principal es la placa bacteriana. El acúmulo de placa, normalmente por un cepillado inadecuado, provoca la gingivitis o inflamación de las encías. Si ésta se mantiene en el tiempo, o el paciente tiene predisposición genética a desarrollar una periodontitis, comienza a producirse pérdida del hueso que soporta los dientes. Además existen una serie de condicionantes generales y locales que facilitan su aparición o agravan su curso:

  • Factores Generales:  Diabetes, embarazo, tabaco, mala higiene dental, estrés, malnutrición, algunos medicamentos (antihipertensivos, inmunosupresores, hidantoínas).
  • Factores Locales: Prótesis y empastes mal ajustados, apiñamiento dental, surcos profundos o defectos anatómicos.

La enfermedad periodontal SE CURA. Con el tratamiento conseguimos frenar la pérdida de hueso, pero además es necesario un MANTENIMIENTO DE POR VIDA, tanto en casa (con los métodos de higiene recomendados) como en la consulta (para acceder a las zonas donde el paciente no llega y prevenir recidivas).

FAQ PERIODONTITIS /GINGIVITIS

Normalmente, detectaremos que tenemos gingivitis cuando se nos irriten las encías, estén visiblemente enrojecidas y cuando éstas sangren con frecuencia al cepillarse los dientes, al usar el hilo dental e incluso al comer. Cuando se trata de un caso más grave, las encías sangran incluso solas. También el sangrado de las encías va acompañado de mal aliento y retracción de éstas.
Cuando una gingivitis no se trata, se agrava y pasa a ser una periodontitis, que conlleva pérdida del hueso que soporta los dientes. La periodontitis requiere de un tratamiento más exhaustivo y largo.
No siempre se sufre gingivitis por una mala higiene bucal. También se puede dar en personas que sufren enfermedades como diabetes, hipertensión, o circunstancias de inmunosupresión. Por otro lado, las mujeres a veces también la sufren durante el embarazo como consecuencia de los cambios hormonales. Además, a veces ocurre que nos cepillamos 3 veces al día pero no lo hacemos correctamente, o no usamos hilo dental, y eso puede derivar en una gingivitis.
No es lo habitual que se contagie, no obstante, siempre existe un riesgo de que las bacterias se puedan transmitir a través de la saliva, sobre todo en parejas estables. Se ha visto que el contacto continuado con un paciente con problemas de encías puede hacer que nosotros también lo padezcamos.
La principal manera de prevenirla es tener una higiene bucal constante. Lo ideal es cepillarse los dientes después de cada comida y usar hilo dental una vez al día para asegurarse de que no quedan restos de alimentos entre los dientes. Es bueno saber que está demostrado que los cepillos eléctricos remueven más placa que los manuales, lo cual es una gran ayuda para mantener nuestras encías sanas.

En cuanto al apartado profesional, se recomienda visitar al dentista entre 1 y 2 veces al año, para valorar el estado general de la boca del paciente.

Se trata de una enfermedad irreversible, esto quiere decir que el hueso perdido es difícil de recuperar; pero si se trata a tiempo, se puede controlar, alargando la vida de los dientes y evitando su extracción en los casos más graves.
Hay un clara relación entre tabaco y periodontitis. El tabaco ocasiona un descenso de las defensas naturales de la boca y esto ocasiona que las bacterias puedan penetrar en las encías con más facilidad.
La sintomatología es muy similar a la gingivitis. El principal síntoma de la periodontitis es el sangrado e inflamación de las encías, mal aliento y una mayor sensibilidad e incluso el movimiento de las piezas dentales.

Tratamiento periodontal

Consiste en realizar varias sesiones de raspado y alisado radicular para descontaminar la raíz del diente. Previamente hay que realizar  radiografías y un estudio pormenorizado de cada diente con sonda electrónica (Sonda Florida) que nos informa del grado de inflamación, recesión, movilidad y otros datos importantes para valorar la respuesta al tratamiento y en función de eso, establecer unas pautas de actuación determinadas y un pronóstico individualizado.

Así mismo, es fundamental instruir al paciente en técnicas de cepillado e higiene interdental.

Una vez finalizados los raspados se hace una análisis microbiológico para determinar si existe alguna bacteria más agresiva que haya causado la inflamación y pérdida de hueso. Esto nos servirá para saber si hay que emplear antibióticos o no, y qué antibiótico específico es necesario.

Finalizada esta 1ª fase, habrá que llevar a cabo una evaluación periodontal de nuevo y así poder valorar la respuesta al tratamiento y la necesidad o no de realizar cirugía.

También podemos llevar a cabo un análisis genético para valorar a la predisposición a padecer la enfermedad. Esto nos servirá para prever posibles complicaciones, y tomar determinadas decisiones de cara al futuro.

Es la única fase que no todos los pacientes necesitan. Si una vez finalizados los raspados quedan bolsas residuales habrá que eliminarlas para que no se vuelvan a colonizar por bacterias. Así mismo, se realizará regeneración de los tejidos perdidos cuando ésta sea posible mediante el uso de membranas o matriz derivada del esmalte, y se cubrirán las recesiones mediante injertos de encía en los dientes que lo necesiten.
Esta fase es FUNDAMENTAL en el tratamiento de encías, si no se cumple no se puede asegurar el éxito del tratamiento. El mantenimiento lo llevan a cabo las higienistas supervisadas por el/la periodoncista. Se elimina la placa y el cálculo supra y subgingival con el uso de ultrasonidos y mini curetas para profundizar en la encía. Se detectan las zonas que retengan placa y las zonas de posibles recaídas. La frecuencia con que se debe realizar el mantenimiento depende del tipo de enfermedad periodontal, la edad, si es fumador o no y la habilidad del paciente con el cepillado.

Descontaminación periodontal

Es la primera fase del tratamiento periodontal. Está enfocada a erradicar el causante principal de los problemas de encías: LAS BACTERIAS. Para ello es necesario tratamiento mecánico (raspado y alisado radicular), y en algunos casos también químico (antibióticos).

La enfermedad periodontal se produce por un desequilibrio entre las bacterias que conviven en nuestra boca y nuestras defensas. O bien aumentan las bacterias o bien bajan las defensas. Este desequilibrio favorece el crecimiento de especies patógenas que son más agresivas para nuestra encía, y que no desaparecen sólo raspando. Por eso, para asegurarnos de que el tratamiento sea efectivo, realizamos una toma de muestra con puntas de papel que se introducen en la encía (procedimiento nada doloroso). Esto se envía a laboratorio para determinar la presencia y proporción de patógenos periodontales. En función del resultado vemos si hay que tomar antobiótico y cuál específico.

Injertos de encía

Los injertos se pueden realizar sobre dientes, sobre implantes o en zonas que faltan piezas para recuperar el volumen perdido tras una extracción.

Se pueden realizar con distintas finalidades:

  • Recubrimiento de raíces dentales expuestas (puede ocurrir por un cepillado agresivo, malposición dentaria, piercings…).
  • Aumento de encía insertada (en zonas con tracción de frenillos o fondo de vestíbulo corto).
  • Aumento de grosor en zonas donde falta un diente para mejorar la higiene y la estética.
  • Aumento de volumen de encía sobre implantes dentales.

Se trata de una técnica de microcirugía, muy minuciosa, pero con unos resultados espectaculares en muchos casos. Para el éxito del tratamiento es imprescindible que el paciente no fume, ya que el tabaco compromete la vascularización del injerto.

Regeneración periodontal

En algunos casos podemos regenerar el hueso perdido. Básicamente, en los casos en los que existen defectos verticales intaróseos. Dependiendo de la morfología del defecto podemos recurrir a las proteínas derivadas de la matriz del esmalte, o a regeneración con membranas de colágeno.

Para regenerar es imprescindible que el paciente no fume, y si los dientes tienen movilidad, hay que ferulizarlos antes.

Se trata de una técnica de microcirugía, muy minuciosa, pero con unos resultados espectaculares en muchos casos. Para el éxito del tratamiento es imprescindible que el paciente no fume, ya que el tabaco compromete la vascularización del injerto.