La evaluación de un traumatismo dental en un niño debe ser revisada por un odontólogo de inmediato para evitar lesiones mayores y prever un plan de tratamiento.

Según estudios el 7% de la población infantil sufrirá un traumatismo dental durante su infancia. La rapidez de actuación y saber cómo debemos hacerlo es crucial, para así evitar lesiones que puedan dañar dientes definitivos. La edad de mayor prevalencia suele ser de los 6 a los 10 años, siendo la población infantil masculina la más afectada. El traumatismo dental es la segunda causa infantil de visita, después de la caries. Los dientes más afectados suelen ser los incisivos centrales y laterales superiores.

Debemos conocer que existen factores predisponentes a este tipo de afectación, como:

  1. Resalte acentuado.
  2. Incompetencia labial.
  3. Respiradores bucales.
  4. Hiperactividad
  5. Obesidad
  6. Ortodoncia.

La lesión más frecuente tras recibir el golpe, es la LUXACIÓN, es decir el desplazamiento de los dientes. Todo esto suele ir acompañado de la inflamación colindante, algún corte en labio, mejilla o cara.

La luxación en ocasiones provoca un oscurecimiento del diente que puede ir o no acompañada de infección. Este oscurecimiento se debe a que se rompe el paquete vascular que acompaña al nervio del diente, perdiendo así la vitalidad de dicha pieza. En ocasiones saldrá un granito de pus, acompañado de inflamación, absceso y dolor intenso.

TRATAMIENTO

Dependiendo de la edad del paciente se le realizará un tratamiento u otro.

Dentición temporal:

Lo primero es acudir al dentista lo antes posible para valorar si hay que ferulizar el diente a los adyacentes. Luego hay que esperar un tiempo para ver la evolución del diente, y así comprobar que la vitalidad del diente esté o no afectada. En caso de que se afecte el nervio del diente:

– En niños mayores de 6 años, y tras análisis radiográfico, si se observa que el diente definitivo está próximo se procederá a la extracción.

– En menores entre 2 a 5 años se tratará, mediante la pulpectomía eliminando el tejido nervioso y la reconstrucción de la fractura.

La luxación puede afectar a la formación del diente definitivo provocando una descalcificación, HIPOPLASIA, y el definitivo presentará un MANCHA BLANQUECINA, con mayor tendencia a deteriorarse.

Dentición definitiva:

Lo más frecuente es la fractura de la CORONA, ya que es raro que se luxe, si es así, el tratamiento seria la ferulización y esperar la recuperación, vigilando el diente con visitas periódicas.

Para tratar la fractura se evaluará visual y radiográficamente el límite de la fractura y se procederá a la reconstrucción del mismo si es posible.

Pasado un tiempo el diente puede oscurecerse, lo que nos indicará una afectación del paquete vásculo-nervioso, NECROSIS, con lo que será necesaria la realización de la endodoncia de la pieza y posterior blanqueamiento interno para poder devolver al diente su color natural.

Si la FRACTURA ES VERTICAL  tiene peor pronóstico, teniendo en ocasiones que extraer parte de la pieza o su totalidad.

Por último, en ocasiones, tras traumatismos graves, se puede producir la avulsión del diente, es decir el diente sale al completo del alveolo. Es importante seguir estas instrucciones si esto ocurre.

  1. Coger el diente por la corona,nunca por la raiz, limpiarlo  debajo del grifo 10 segundos ,sin frotar la raiz. recolocarlo si es posible y hacer que muerda un pañuelo doblado.
  2. Si no es posible, taponar la herida. meter el diente en un recipiente con suero, leche, agua o saliva del paciente y acudir de inmediato al dentista.

 Factores muy importantes:

– Medio de conservación, siempre húmedo.

– No frotar la raíz del diente.

– Rapidez a la hora de acudir al dentista, no debe pasar mas de 1 hora desde el traumatismo.