Slide Implantes en zona sin hueso

La falta de dientes puede conducir
a la pérdida de la mandíbula inferior

Implantes Zigomáticos

Son unos implantes más largos de lo que se usa normalmente en boca (unos 45-55 mm frente a los 10-15 mm de los convencionales) y que se colocan igual que los implantes convencionales pero se anclan un poco más arriba, en el hueso zigomático. Normalmente es un tratamiento que se emplea en pacientes que han perdido o van a perder todos los dientes del maxilar superior.

¿Cuando está indicado utilizar implantes zigomáticos?

  • Reabsorción ósea severa del maxilar superior.
  • Normalmente en pacientes que llevan muchos años sin dientes.
  • Pacientes que han sufrido enfermedad periodontal agresiva.
  • Para evitar injertos óseos de otras zonas donantes.
  • Cuando el tiempo de recuperación y de tratamiento es importante.

Existen dos tipos de tratamientos:

  1. Paciente que aún tiene algo de hueso en la parte frontal del hueso maxilar: se colocan 4 implantes en la zona anterior del maxilar superior y 2 implantes zigomáticos en la zona posterior.
  2. Paciente que padece una reabsorción total del maxilarsuperior: se colocan 4 implanteszigomáticos, 2 en posición anterior y 2 más posteriores para unirlos todos.

Esta intervención se hace con anestesia local y sedación consciente. El anestesista acude a nuestra consulta, no requiere hospitalización. El paciente se encuentra despierto, muy relajado y el tiempo pasa más deprisa. Siempre se coloca una prótesis fija provisional anclada sobre los implantes recién colocados en un plazo de 24 horas tras la cirugía.

Implantes cortos

¿Qué son? Como hemos dicho antes, un implante es una raíz prefabricada en titanio, que se coloca en el sitio donde hay ausencia de dientes. Sustituye a la raíz natural del diente. Consideramos implantes cortos a aquellos iguales o menores a 8 mm.

¿Cuándo se utilizan? Su uso esta condicionado a la anatomía del paciente, cuando por la reabsorción ósea no podemos colocar  implantes de tamaño regular (10 mm o más). Así podemos evitar injertos y posibles complicaciones, principalmente el daño de estructuras anatómicas sensibles (nervios, senos, etc).

Ventajas:

  • Técnica quirúrgica de baja morbilidad
  • Rápida cicatrización ósea igual que con implantes de tamaño regular.
  • Reduce el tiempo y el coste de tratamiento al evitar los injertos óseos.

Injertos óseos

En algunos casos, el hueso disponible para la colocación de implantes es insuficiente, bien sea porque ha pasado mucho tiempo desde la pérdida de los dientes, o bien sea por infecciones previas en la zona que hayan destruído el hueso. En esos casos tenemos que recurrir a la regeneración ósea guiada. Para ello recurrimos a xeno injertos (hueso de otras especies como vaca, cerdo o caballo) con membranas de colágeno que hacen de barrera para permitir la regeneración ósea, o bien a autoinjertos, tomando hueso del mismo paciente de otras zonas de la boca. De esta manera se puede recuperar parte del hueso perdido para permitir la colocación de implantes dentales.

En estos casos el tiempo requerido para el tratamiento se alarga unos 6 meses más con respecto al periodo convencional de tratamiento.

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